Solución autocompositiva del conflicto penal, reto cultural.
Entrevista al Dr. Daniel González Alvarez
"...es un problema cultural, estamos formados en una idea de pena-delito, pecado y expiación de la culpa..."
En otras entradas he señalado
que los cambios culturales no pasan por
decreto y porque algo está en la Ley no quiere decir que vaya a ser así en
la realidad. El día de hoy escuché al Doctor Daniel González Alvarez (exmagistrado de la
Corte Suprema de Justicia de Costa Rica (perteneciendo a ella 18 años y presidiendo
la Sala Tercera 14), expresarse en los mismos términos respecto de la
resistencia en su natal Costa Rica a la justicia alternativa penal.
La entrevista fue realizada al finalizar la
conferencia "La Coordinación Interinstitucional como Consolidación del
Sistema de Justicia Penal" que el Doctor González Alvarez dictó en el
Centro de Justicia Penal del Poder Judicial del Estado de Coahuila, el día
martes 23 de agosto de 2016, esfuerzo académico resultado de las gestiones del Tribunal Superior de Justicia del Estado y de la asistencia de Projusticia/USAID.
Por tratarse de observaciones que vienen de un probado experto las comparto con Usted, aquí la transcripción:
Por tratarse de observaciones que vienen de un probado experto las comparto con Usted, aquí la transcripción:
SQ: Al inicio de su plática se refirió a las
salidas alternas al juicio, entre ellas a los mecanismos alternativos de solución
de controversias, la suspensión condicional del proceso y el proceso abreviado,
y que hay una resistencia a ellas en Costa Rica. Esto es así en México también,
¿A qué considera que se deba la resistencia a la autocomposición en Latinoamérica?
Daniel González: Yo creo que nosotros fuimos
culturizados de una idea Judeo-Cristiana de que todo hecho, pecado, necesita un
castigo, expiar la culpa. Es un tema cultural, me parece a mi que nosotros
tenemos muy arraigada la idea de que siempre que haya un hecho irregular, como un
delito, necesariamente el Estado, en principio, debiera intervenir a través de
la pena privativa de la libertad como una sanción. Creo que es un problema
cultural, estamos formados en una idea de pena-delito, pecado y expiación de la
culpa, y eso es lo que tal vez afecta.
Creo, habríamos
de tratar de culturizarnos de que hay formas diferentes de resolución de los
conflictos, incluso desde la escuela. Recuerdo que un programa que intentamos
fue de buscar conciliadores en las escuelas, cuando los niños tenían conflictos
menores, que en lugar de buscar a la maestra o maestro, entre ellos (niños) lo
resolvieran algunos conflictos, sobre todo menores.
Culturizarnos
de que nosotros podemos resolver cada uno los problemas, pero estamos formados
a que cuando hay un conflicto, que otro lo resuelva; la maestra, la familia,
nuestros padres u otras personas, ya de adultos, el Estado.
Por eso creo
que una forma de contrarrestarlo es una contracultura, es un problema como con
el sistema inquisitivo, contra-cultural.
SQ: Acercamos mucho el castigo al pecado, el
pecado a la purga, y si no hay purga no hay expiación, entonces la justicia tiene
más que ver con el castigo que con la aspiración de la solución de los
conflictos, ¿es así?
Daniel González: Así es, y además como el tema
del delito siempre ha sido oficioso, es decir incluso la víctima no ejercía la
acción (penal), es decir había un monopolio estatal, éramos entonces ladrones de conflictos, es decir, el
Estado le sustrae a los ciudadanos el conflicto y pretende resolverlo de otra
manera y con otros mecanismos (diferentes a la autocomposición). Y ahora se
trata de regresar a los ciudadanos la oportunidad de participar (en la solución).
SQ: Me llamó la atención su visión de que los
delitos no son ofensas a la Ley ni al Estado, sino que son ofensas a las
personas y sus relaciones, esta es una idea de Howard Zehr, padre de la justicia restaurativa: ¿Debemos entender que
el sistema penal acusatorio tendrá que ver con una visión restaurativa de la
justicia penal?
Daniel González: Totalmente. Yo pienso que el
tema de la restauración es un tema ciudadano,
no es un tema Estatal, incluso la quiebra al monopolio del ejercicio de la
acción penal lo justifica. Es decir, ya no es el Estado el único que puede
llevar adelante el ejercicio de la acción, sino que también víctima, y la
posibilidad de que la víctima pueda definir de qué manera concluye el
conflicto, no importa si el Estado lo quiere resolver de otra manera, si yo
como víctima pretendo o me interesaría otra opción diferente a la manera
oficial.
SQ: Muchas gracias.
Me alegra que cada vez más
personas subrayen la importancia de los mecanismos alternativos de solución de
controversias y celebro que el exmagistrado Daniel Gozález Alvarez, conocedor
profundo del sistema penal acusatorio, sea otra de las voces que hablan con
claridad de los mismos. Empero, como el propio Doctor González Alvarez señala,
el reto es de carácter cultural y se requiere una contracultura, y por ello
como un pequeño esfuerzo reformador del abordaje tradicional del delito, este blog.
(Saltillo, Coah., 23 de agosto de 2016. En la gráfica
Santiago Quiroz y el Dr. Daniel González)
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